Los vecinos de Mieres han lanzado duras críticas contra el gobierno local, acusándolo de «secuestrar» la participación ciudadana al no convocar de manera legal el Consejo de Participación Ciudadana durante casi dos años. Arsenio Díaz Marentes, presidente de la Agrupación Vecinal de Mieres, ha denunciado la falta de transparencia del equipo de gobierno de Izquierda Unida y ha exigido que se cumpla el reglamento que establece reuniones trimestrales.
El Consejo de Participación Ciudadana está compuesto por representantes del gobierno municipal, así como de los grupos de la Corporación (PSOE, PP y Vox) y miembros de diversas asociaciones vecinales, culturales, deportivas y sociales. Sin embargo, según Díaz Marentes, «la teoría está muy bien, pero si no podemos reunirnos, no sirve de nada».
Falta de transparencia y decisiones unilaterales
Además de la ausencia de reuniones, la Agrupación Vecinal de Mieres denuncia la falta de información sobre temas clave como tasas y presupuestos. «No se nos ha informado ni se nos ha proporcionado acceso a los documentos oficiales, a pesar de haberlos solicitado», ha afirmado Díaz Marentes, quien insiste en que la participación ciudadana está «bloqueada». Según sus declaraciones, los vecinos solo son convocados para firmar documentos relacionados con subvenciones, sin posibilidad de debatir ni aportar propuestas.
Exigen un calendario de reuniones
Como solución, el colectivo vecinal propone que se respete el reglamento y se establezca un calendario de reuniones con periodicidad mínima de una cada tres meses, además de sesiones extraordinarias en caso de temas urgentes. «Desde su constitución el 14 de julio de 2023, apenas ha habido dos reuniones, y ninguna para ejercer las funciones reales de participación», señala Díaz Marentes.
La reciente oficialización del Consejo de Participación Ciudadana, aprobada en el pleno del 30 de enero, llega con casi dos años de retraso, lo que ha incrementado el malestar vecinal. Ahora, los vecinos exigen medidas concretas para que la participación ciudadana deje de ser «una mera formalidad» y se convierta en un canal real de comunicación y toma de decisiones.
