El sindicato de profesores Suatea ha denunciado públicamente la situación de desventaja que viven los alumnos migrantes escolarizados en las Cuencas Mineras asturianas. Según la normativa educativa autonómica, todo estudiante que se incorpora al sistema sin dominio del castellano debe recibir 20 horas semanales de inmersión lingüística. Sin embargo, esto no se está cumpliendo en esta zona.
La denuncia fue presentada este martes en Langreo, donde el sindicato anunció la interposición de un recurso ante la Consejería de Educación del Principado y no descarta llevar el caso a los tribunales. “Es una discriminación educativa inaceptable”, señaló Francisco Rey, delegado de Suatea. “Estamos hablando de la única zona de Asturias donde no se aplica la normativa”, insistió.
Actualmente, el IES Cuenca del Nalón, en La Felguera, debería disponer de un aula fija de inmersión. No obstante, la atención lingüística depende de dos profesoras itinerantes que deben desplazarse por todos los centros públicos de Primaria y Secundaria del valle del Nalón y el del Caudal. Esto provoca que, en la práctica, muchos alumnos apenas reciban una hora de clase de español a la semana o incluso ninguna.
“Un alumno recién llegado de Ucrania o Palestina, sin conocimientos del idioma, se ve obligado a asistir a clases ordinarias sin poder comprender los contenidos”, explicó Rey. Para el sindicato, esto contradice el discurso oficial de inclusión e igualdad de oportunidades, y agrava las desigualdades en una comarca ya golpeada social y económicamente.
Además, Rey subrayó que muchas de estas familias migrantes llegan a las Cuencas por la existencia de viviendas más asequibles, lo que convierte la situación en una doble vulnerabilidad: económica y educativa. “Mientras hablan de cohesión territorial, excluyen al alumnado más necesitado”, concluyó.
