La preocupación crece en la aldea de Palaciós, en Lena, tras registrarse tres incendios en apenas dos semanas en una vivienda, una cuadra y un pajar. Ante la sospecha de que los fuegos han sido provocados, la Guardia Civil ha intensificado la presencia de patrullas en la zona, mientras los vecinos se organizan para protegerse.
El miedo es palpable en el pueblo. “Cada vez que me levanto por la noche, lo primero que hago es mirar por la ventana”, confiesa Gabino Fernández, residente de la aldea. Aunque valoran el esfuerzo de la Guardia Civil, algunos vecinos han propuesto establecer patrullas nocturnas e incluso contratar serenos para reforzar la seguridad, dado que en la comunidad hay muchas personas mayores.
En Palaciós están convencidos de que los incendios son obra de un pirómano. «Esto solo puede ser cosa de un loco», afirman, preocupados por el peligro que supone para las viviendas y la vida de los residentes. «Lo que ha sucedido aquí no es ninguna broma», recalcan, mientras la vigilancia se intensifica para dar con el responsable antes de que ocurra una tragedia.
