El Ayuntamiento de Aller ha tomado la decisión de cerrar su perrera municipal y externalizar el servicio de recogida de animales. Esta medida busca reducir costes y mejorar la gestión de los animales abandonados en el concejo. Para ello, se ha licitado un contrato de 78.000 euros que garantizará la recogida de animales errantes, heridos o fallecidos, con disponibilidad las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Nuevo modelo de recogida y atención a los animales

El contrato establece que la empresa adjudicataria deberá atender las solicitudes en un plazo máximo de cinco horas. Una vez bajo su cuidado, los animales recibirán alimentación, alojamiento y asistencia veterinaria durante ocho días hábiles. Pasado este tiempo, si el propietario no los reclama o no cubre los gastos de mantenimiento, el animal será considerado en situación de abandono y pasará a ser propiedad municipal.

En caso de que el animal tenga microchip, el dueño dispondrá de ocho días para recuperarlo previo pago de los gastos generados. Si no cuenta con identificación, será obligatorio implantarle un microchip antes de su retirada, cuyo coste será asumido por el propietario.

Propuesta de un albergue comarcal para la Montaña Central

El alcalde de Aller, Juan Carlos Iglesias, considera que la externalización no es la solución definitiva y ha propuesto la creación de un albergue comarcal para la recogida y protección de animales. Este centro permitiría reducir costes y optimizar recursos mediante una gestión mancomunada entre los municipios de la Montaña Central y la comarca del Caudal.

Beneficios de un albergue conjunto

Optimización de recursos: Un único centro para varios municipios reduciría los costes de mantenimiento. ✅ Mejora del bienestar animal: Instalaciones más adecuadas y especializadas. ✅ Servicio más eficiente: Centralización de la atención y mayores facilidades para la adopción.

Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Aller busca una solución más sostenible y eficaz para la gestión de los animales abandonados en la región.